La fiebre amarilla

Todos hemos escuchado hablar de la fiebre amarilla, pero pocos saben de qué se trata esta peligrosa enfermedad.

La Fiebre Amarilla es una infección transmitida por mosquitos caracterizada por fallo hepático, renal, miocárdico y hemorragias generalizadas con una alta tasa de mortalidad. Es producida por el virus de la Fiebre Amarilla, perteneciente a la familia Flaviviridae.

La infección es mantenida por transmisión en un ciclo selvático entre primates cuyo vector es un mosquito del género Haemagogus en América del Sur y Aedes africanus en Africa. En esta etapa el hombre es ocasionalmente infectado en viajes a la selva.

Mosquito de la Fiebre Amarilla

By James Gathany, via Wikimedia Commons

Los más afectados por la fiebre amarilla son los humanos y los monos. Su transmisión se puede producir de un animal a otro o por la picadura de un mosquito

Causa

La causa de esta enfermedad vírica es la trasmisión directa a través de mosquitos.

El contagio es muy fácil por la picadura de un mosquito infectado en zonas de transmisión activa tanto selváticas como urbanas. La vacuna es absolutamente eficaz para prevenir la fiebre amarilla

Síntomas

Es dificil reconocer si una persona padece la enfermedad, pues sus síntomas son bastante confusos y similares a los de otras enfermedades como la malaria, el dengue, la fiebre tifoidea y la hepatitis.

Los síntomas más habituales:

Arritmias, disfunción cardíaca
– Sangrado
(puede progresar a hemorragia)
Coma
– Disminución de la micción
– Delirio
– Fiebre
– Dolor de cabeza
– Ictericia
– Dolores musculares (mialgia)
– Cara, lengua y ojos rojos
– Convulsiones
– Vómitos
– Vómitos con sangre

Es importante que al menor síntoma o duda de estar cursando esta enfermedad, acudamos inmediatamente a un centro de atención médica, ya que es una enfermedad mortal que en 7 o 10 días puede acabar con la vida de la persona.

Tratamiento

No existe un tratamiento específico. Se deben de controlar los síntomas y mantener las funciones de los órganos vitales cuando comiencen a fallar, así como los volúmenes de líquidos y la concentración de electrolitos corporales. Está contraindicado el uso de ácido acetilsalicílico.

La fiebre debe ser tratada con paracetamol y la deshidratación leve con sales de rehidratación oral, bajo la supervisión de un médico.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *